lunes, 13 de octubre de 2008

COMUNICADO URGENTE

La World Association for Cancer Research (WACR ), ante el comienzo en España de la inoculación masiva en niñas de la llamada Vacuna del virus del Papiloma Humano, reitera públicamente que tal acción no se justifica ni médica ni científicamente porque ni se ha probado que la vacuna sea eficaz, ni es cierto que impida a las vacunadas contraer en el futuro cáncer cervico-uterino, ni hay estudios que avalen su seguridad. Antes bien, hay datos suficientemente alarmantes como para aplazar esa decisión cuya urgencia no se justifica en absoluto. Basta para entenderlo saber que:
1. La eficacia real de la vacuna no podrá constatarse antes de 30 o 35 años. Lo reconoció públicamente la ex Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado.
2. No hay datos suficientes que avalen la seguridad de la vacuna. La FDA norteamericana aprobó la vacuna por la vía rápida.-incomprensiblemente por que la incidencia de este problema en el mundo es muy baja- permitiendo al laboratorio fabricante que la vendiera sin tener que presentar el estudio masivo exigido ¡hasta septiembre del 2009! Luego, ¿por qué no se espera al menos hasta esa fecha?
3. No se han realizado ni siquiera estudios de genotoxicidad y carcinogenicidad de la vacuna a largo plazo. Luego, paradójicamente, nadie puede asegurar que las niñas no contraigan cáncer por vacunarse. O que se intoxiquen a nivel genético.
4. Nadie puede garantizar que las niñas no padecerán cáncer cervico-uterino en el futuro por vacunarse. Quien afirma tal cosa miente.
5. A la opinión pública se le está ocultando que según la organización no gubernamental estadounidense Judicial Watch -dedicada a examinar las acciones del Gobierno norteamericano- hasta mediados de junio de este año ha habido en Estados Unidos 18 personas muertas y 8.864 que han sufrido efectos adversos tras ser vacunadas con Gardasil. Las autoridades sanitarias dicen que aunque la relación en el tiempo es evidente -tuvieron lugar después de vacunarse- no hay pruebas concluyentes de que la causa sea la vacuna. Cabe agregar que tampoco de lo contrario.
6. La urgencia por vacunar no se justifica. El Virus del Papiloma Humano no es una enfermedad aerotransportada altamente infecciosa que justifique una vacunación obligatoria. No hay un riesgo inmediato de transmisión rápida del VPH en nuestras escuelas al igual que pudiera llegar a ocurrir en un momento dado con un brote de meningitis o sarampión.
7. No se está informando adecuadamente a la ciudadanía de que la vacuna es voluntaria. Antes bien, se está haciendo creer a los padres que es poco menos que imprescindible mediante informaciones sesgadas y campañas publicitarias claramente engañosas.
8. Los tipos de alto riesgo del virus para los que se supone sirve la vacuna (16 y 18), tienen en España un predominio muy bajo. En nuestro país la prevalencia de infección por VPH es de hecho una de las más bajas de Europa.
9. Ni siquiera se conoce durante cuánto tiempo protege la vacuna. Y ello puede obligar a tener que revacunar a las niñas y jóvenes una y otra vez cada cierto tiempo.
10. No se ha incidido suficientemente en el hecho de que la vacuna sólo funciona -si realmente lo hace- cuando la persona que la recibe no está ya infectada por alguno de los virus incluidos en ella en el momento de la inoculación. A pesar de lo cual se piensa poner la vacuna a todas las niñas sin comprobarlo.
11. Se ha hecho creer a la sociedad que en el seno de la comunidad médica y científica hay consenso sobre la eficacia y seguridad de la vacuna y sobre la conveniencia de utilizarla pero eso es absolutamente falso. El actual Director General de Salud Pública, D. Ildefonso Pérez, se mostró pública y rotundamente __contrario_ _ a la vacuna antes de asumir su actual cargo cuando ejercía como catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Miguel Hernández-. Y el Dr. Juan Gérvas -miembro del equipo CESCA, colectivo español que agrupa a muchos médicos de Atención Primaria- se manifestó en el mismo sentido. Es más, recordamos que hay un manifiesto solicitando la moratoria de la vacuna firmado por numerosos médicos entre cuyos firmantes están CarlosAlvarez- Dardet -catedrático de Salud Pública de la Universidad de Alicante y Director del Journal of Epidemiology and Community Health-, Miquel Porta-catedrático de Salud Pública en el Instituto Municipal de Investigación Médica y en la Universidad Autónoma de Barcelona-, Beatriz González López-Valcárcel- catedrática de Economía Aplicada en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria-,María José Rabanaque Hernández -Profesora Titular de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Zaragoza-, Soledad Márquez Calderón -miembro de la Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud de Sevilla-,Lucía Artazcoz -investigadora del Centro de Análisis y Programas Sanitarios Leonor Taboada -, Carmen Valls Llobet -especialista en Medicina Interna y Endocrinogía- , Carmen Sánchez Contador -doctora del Servicio de Promoción de la Salud en la Consejería de Salud de Baleares-, Carmen Mosquera Tenreiro-epidemióloga en la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios de Asturias-,María José Hernandez Ortiz -presidenta de ADIBS (Asociación de Mujeres y Salud de Las Islas Baleares) y Jimena Jiménez Madrazo -doctora del Instituto DIS(Dona I Salut) de Baleares. Y así hasta más de 3.700 personas que exigen que se informe de la verdad.
12. La vacuna puede crear a la larga un falso sentido de protección al no afirmarse claramente que no inmuniza contra el cáncer de cerviz lo que puede originar descuidos en los controles anuales que sí se consideran cruciales para diagnosticar displasias antes de que puedan convertirse en cáncer.
13. No se han dado a conocer los artículos existentes sobre los posibles efectos secundarios de la vacuna, ni sobre los riesgos que comporta que la misma se inocule a la vez que otras.
14. Tampoco está debidamente explicado por qué Merck testó Gardasil contra un placebo que contenía aluminio. Mientras la mayoría de los placebos tienen base salina la FDA permitió a Merck usar un placebo con aluminio lo que indudablemente reduce la posible diferencia estadística en el número de efectos secundarios entre el producto y el placebo.
15. Se trata de una vacuna con un coste elevado. ¿A qué otros servicios médicos públicos tiene que renunciar o dejar de atender la sociedad debido al coste de la vacuna teniendo en cuenta la relación coste-beneficio de la misma?
En suma, la World Association for Cancer Research (WACR) considera injustificada en este momento la vacunación masiva impulsada por las Administraciones sanitarias y está dispuesta a aconsejar a los padres cuyas hijas pudieran enfermar -o morir- tras ser vacunadas los pasos legales adecuados para exigir las responsabilidades civiles y penales correspondientes.
Es más, si tales hechos se producen la WACR presentará además por su parte querellas criminales contra todos quienes resulten responsables.
José Antonio Campoy Presidente
Antonio Muro San Martin Vicepresidente

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