miércoles, 15 de mayo de 2013

Cáncer de mama: ¿diagnosticar o prevenir?

Por • 20 mayo, 2012

Por el Dr. Jacques Lacaze, 20 de mayo de 2012

Blog del Dr. Jacques Lacaze
Dr. André Gernez
(N. del T.: Para conocer la propuestas del Dr. André Gernez sobre la prevención del cáncer puede leerse el siguiente artículo: http://iniciativaciudadanaii.blogspot.com.es/2009/10/buenas-noticias-el-cancer-ha-sido-por.html)
La publicación médica de Internet Docbuzz, publicó el pasado 20 de mayo de 2012 el siguiente artículo que se reproduce más abajo: “Basado en la experiencia: he ejercido la medicina general durante 20 años y me he hecho cargo de cientos de personas afectadas por cáncer. Ya sé que este tipo de información es muy estresante, pero creo que es muy importante difundirla, por las razones que se aducen a lo largo del artículo.
Añadiría una información adicional: durante más de 40 años, el Dr. André Gernez ha repetido una y otra vez que es posible establecer una política general de prevención del cáncer. Leyendo la prensa médica podemos decir que esta idea es realista y puede ser fácilmente aplicada. Quienes se oponen son principalmente aquellos que forman parte del complejo médico industrial, que obtienen miles de millones a costa de la salud de la población afectada por esta enfermedad.
Dr. Jacques Lacaze

Por salvar una vida, los programas de diagnóstico del cáncer de mama  perjudican a 10

Los programas de detección del cáncer de mama ya no se justifican porque producen demasiadas secuelas en las mujeres a las que nunca se las ha diagnosticado cáncer. La relación riesgo/beneficio por la realización de mamografías se inclina demasiado al lado de los riesgos como para que se sigan manteniendo. Esto en esencia es lo que se explica en el libro “ Mammography screening: truth, lies and controversy (Mamografías de detección: verdades, mentiras y controversia, publicado por Editions Radcliffe Publishing), del Dr. Peter C. Gøtzsche, director del grupo independiente Cochrane (Nordic Cochrane Collaboration), en el que se analizan los datos de los ensayos clínicos de detección de cáncer de mama desde hace más de 10 años.
Dr. Peter C. Gøtzsche
Decir que la utilización de las mamografías para la detección del cáncer reduce la mortalidad por cáncer de mama en un 30% es mentira según el Dr. Peter C. Gøtzsche, porque si la detección prematura del cáncer salva una vida de cada 2000 mujeres que se ven sometidas a la mamografía de detección, de estas 2000 mujeres 10 de ellas sufrirán las secuelas de este método diagnóstico. Según explica el Pr. Peter Gøtzsche, en las 10 mujeres de estas 2000 a las que se detecta células cancerosas podrían desaparecen sin más, y nunca habrían progresado para desarrollar un cáncer. Sin embargo, estas mujeres van a estar sometidas a una resección (cirugía) y 6 de ellas sufrirán una ablación inútil del pecho. Sin contar con la radioterapia, la quimioterapia y otra serie de repercusiones físicas y psicológicas provocadas por el diagnóstico y el tratamiento. (Añadamos que con este tipo de prácticas se engordan las estadísticas, haciendo creer que se curan más cánceres de los que en realidad lo hacen. Nota de J.L)
De los datos disponibles hasta ahora, los científicos han extraído que las mamografías no pueden ser consideras una herramienta de salud pública utilizada en la detección del cáncer de mama: “Creo que ha llegado el momento de darse cuenta de que los programa de detección del cáncer de mama ya no se justifican y recomiendo a las mujeres no hacer nada en particular sino consultar con su doctor si ellas mismas se han detectado algo”, añade el Pr. Gøtzsche.
El libro del profesor Gøtzsche se ha publicado en Inglaterra. Un comité de científicos y de expertos estadísticos ha sido nombrado y se reunirán para analizar los datos recogidos por el Pr. Gøtzsche y así verificar los resultados ( investigación de los datos).
Actualmente en Inglaterra, Francia y otros muchos países, se llevan a cabo programas de detección del cáncer de mama mediante mamografías, a pesar de la falta de pruebas científicas que indiquen su utilidad. Por otra parte, el Servicio Nacional de Salud inglés siempre se ha opuesto a los estudios que concluyen sobre la ineficacia de estos programas de detección, alegando que en Inglaterra este método diagnostico reduce la mortalidad en un 35%, que es precisamente lo que niega el Pr. Gøtzsche.
La detección del cáncer de mama se ha convertido en una gran empresa que tiene sus propios grupos de presión (lobby) y es el medio de subsistencia de miles de médicos, enfermeras, cirujanos y científicos en busca de donaciones, como hacen muchas asociaciones, no siempre benéficas. Muchas personas tienen un interés económico en estos programas de diagnóstico, dice el Pr. Gøtzsche, a los que compara con unos fanáticos religiosos, cuya actitud hostil bloquea el progreso científico.
Para Gøtzsche, algunos ensayos clínicos que muestran el beneficio del uso de este método están sesgados o mal hechos, y cita el ejemplo de un ensayo donde la causa de la muerte de una paciente solamente fue validada después de que los científicos tuvieran conocimiento de la existencia o no de la prueba de diagnóstico de la mujer fallecida.
La información que se da a las mujeres por el Instituto de Salud inglés ha sido criticada debido a que el potencial beneficio está sobrevalorado y se ocultan los riesgos potenciales. Una controversia similar surgió recientemente en Francia después de la publicación del libro de Rachel Campergue “No Mammo ?” (Max Milo)”.
Aquellos que quieren a las mujeres y las propias mujeres ya no aceptan la desinformación permanente a la que están expuestas” escribe Gøtzsche en su libro. “La negación colectiva y la manipulación de datos, por ejemplo en relación con el sobrediagnóstico o los pobres beneficios, si es que los hay, quizás sea el escándalo sanitario más grande que jamás se haya producido”.
Cientos de millones de mujeres han sido seducidas por la idea de la realización de esta prueba diagnóstica, sin que se les advirtiese de los daños que puede causar. Esta violación de sus derechos humanos en la razón principal por la que hicimos esta investigación de los programas de utilización de las mamografías, y finalmente escribí este libro”, dice el Pr. Gøtzsche.
Fuentes:
  • Cancer du sein : le dépistage critiqué. Le Point.fr – Publié le 05/10/2011
  • Le dépistage du cancer du sein par mammographie dans la population générale HAS Mars 1999
  • Breast cancer screening cannot be justified, says researcher The Guardian, Monday 23 January 2012
  • Article publié le: 24 janvier 2012 – Auteur: La Rédaction

miércoles, 1 de mayo de 2013

Demanda en la India por graves efectos adversos de las vacunas contra el VPH

Por • 1 mayo, 2013

[El redactor original del artículo que relataba la demanda contra GSK, varios Estados de la India, y otros organismos de Salud Pública de la India, se encuentra actualmente en prisión. Gaia Health desea que esta historia sea conocida, que se está librando una batalla contra la Industria Farmacéutica que utiliza a nuestros hijos como campo de ensayo de sus vacunas, obteniendo con ello grandes ganancias]
por Christina England
vacuna_papiloma_humano
El 29 de octubre de 2012, Kalpana Metha y Nalini Bhanot, junto con el Dr. Rukmini Rao, Presidente del Centro de Recursos para la Mujer Gramya de la India, presentaron una demanda escrita ante el Tribunal Supremo de la India, en virtud del Artículo 32 de la Constitución. Esta petición se efectuó contra:
  • Agencia General de Medicamentos de la India
  • El Consejo Indio de Investigación Médica
  • El Estado de Andhra Pradesh
  • El Estado de Gujarat
  • PATH International
  • GlaxoSmithKline Asia Private Limited
  • MSD Farmacéutica Private limited
[ La demanda escrita es un documento que incluye una introducción y una explicación del por qué de la demanda: tratar de evitar que se produzcan más daños irreparables. La explicación se apoya en las afirmaciones de las demandantes y en un Informe donde se recogen las cuestiones planteadas]
En la demanda se recogen graves denuncias sobre las vacunas contra el VPH Gardasil ® y Cervarix ®. Los peticionarios, Kalpana Metha, Nalini Bhanot y el Dr. Rukmini Rao, informaron que las vacunas contra el VPH fueron traídas de forma ilegal a los Estados de Andhra Pradesh y Guajarat, y que posteriormente se administraron a miles de jóvenes, muy vulnerables, antes de que se supiese de la seguridad de estas vacunas.
Los tres demandantes declararon ante el Tribunal que aunque el Gobierno de la India y las Organizaciones antes mencionadas sabían que las vacunas contra el VPH eran de dudosa eficacia y se especulaba sobre sus beneficios, permitieron los ensayos con las vacunas Gardasil ® y Cervarix ®, sin tener en cuenta el peligro que suponían para la vida de las adolescentes.
La demanda describe cómo los organismos antes mencionados permitieron la vacunación de varios miles de niñas de edades comprendidas entre los 10 a 14 años, sin que informasen de posibles reacciones adversas, ni se estableciese un seguimiento o un tratamiento posterior a la vacunación.
Las vacunas fueron administradas en los servicios públicos de salud como un programa de ensayo, que incluía la vacunación de 16.000 niñas adolescentes, tanto en el Estado de Andhra Pradesh como el de Guajarat. Los demandantes consideran que la administración de las vacunas contra el VPH (Virus del Papiloma Humano) a la niñas sabiendo de los posibles riesgos, los organismos que participaron de forma consciente en el programa las pusieron en situación de riesgo, con potenciales graves reacciones adversas, incluso la muerte. Los demandantes señalan que la administración de las vacunas se hizo sin que éstas tuviesen una licencia previa, cosa que luego se hizo a medida que avanzaba el proyecto de ensayo:
Estas vacunas no habían sido evaluadas con respecto a su seguridad y eficacia para la población de la zona, donde las adolescentes en su mayoría están anémicas o desnutridas. No se tomaron medidas para no dañar su salud ni su seguridad. No fueron seleccionadas en función de ciertas contraindicaciones. Al contrario, se les dijo que la vacuna no tenía efectos adversos, ni siquiera aquellos reconocidos por el fabricante. No se planeó el tratamiento de los efectos adversos graves, de modo que los médicos privados como de los hospitales públicos no sabían a qué se debían aquellos síntomas ni los daños en la salud de las niñas objeto del ensayo. No hubo ningún programa de seguimiento de la vacunación, ni se hicieron cambios en el mismo a la vista de los resultados. Después de la vacunación, las niñas fueron olvidadas sin ninguna evaluación”.
Con el fin de apoyar su reclamación, los demandantes han emitido un comunicado en base a lo que aparece en el sitio web de la OMS:
Los períodos cortos de vigilancia (2-3 años) en la fase posterior a la vacunación no permiten una evaluación final de los posibles efectos adversos poco frecuentes o de larga duración.”.
Todas las niñas fueron vacunadas por una ONG con sede en los Estados Unidos y PATH (Programa para una Tecnología Apropiada para la Salud).
Como se indica en la demanda, el proyecto se suspendió sólo después de que varias organizaciones diesen la voz de alarma:
  • Muertes de niñas vacunadas
  • Administración entre una población vulnerable
  • Falta de consentimiento informado
Los demandantes acusaron a los líderes del proyecto de falsificación de registros y señalan una gran falta de control, indicando que PATH y el Consejo Indio de Investigación Médica (ICMR), así como las autoridades estatales, encubrieron los efectos adversos y las muertes, lo cual se describe en la demanda:
Algunas niñas murieron; otras sufrieron graves efectos adversos. Algunas de las chicas desarrollan enfermedades autoinmunes que requieren cuidados de por vida. Los propios fabricantes reconocen efectos adversos, tales como shock anafiláctico, convulsiones y parálisis, enfermedad de la motoneurona, coágulos sanguíneos, problemas vasculares e incluso la muerte; problemas que afectan al sistema nervioso, el sistema inmunológico, el sistema músculo-esquelético, la sangre y el sistema linfático, el sistema respiratorio, el sistema gastrointestinal y el sistema vascular. PATH realizó una ocultación de estos efectos o no informó suficientemente. Se falsificaron registros. Otras veces se aseguró que los síntomas nada tenían que ver con la administración de la vacuna, describiéndose como muerte por suicidio, intoxicación pro plaguicidas o mordeduras de serpiente”.
En una entrevista, Kalpana Metha me dijo que se habían producido muchas anomalías en la documentación de registro de las muertes, lo que indica un encubrimiento, de modo que ni siquiera pudo saber la edad de las niñas consultando los registros del proyecto:
Las fechas de las autopsias estaban mal documentadas o eran inexactas, y muchas estaban redactadas en papel corriente y no llevaban firma”
Los ciudadanos de la India tienen motivos para estar preocupados. Las autoridades gubernamentales han caído en las redes de organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales, como la Fundación Bill y Melinda Gates, PATH y la OMS. Han permitido que miles de jóvenes de zonas rurales, vulnerables, participen en un experimento de la vacuna contra el VPH, sin garantías. La señora Metha dice:
Incluso la Comisión de Investigación nombrada por el Gobierno encontró graves irregularidades en el proceso de consentimiento. La legislación india prevé una indemnización si se produce una violación del procedimiento de consentimiento informado, además de indemnizaciones por muerte o lesiones sufridas por los sujetos que participan en un ensayo clínico. Sin embargo, incluso después de dos años, el Gobierno ha dejado de llevar a cabo su propia investigación.
Esta comisión de investigación también señaló que al recibir de forma gratuita las vacunas de manos de los fabricantes, el proyecto estaba sumido en un conflicto de intereses. También por parte de PATH hubo una dejación de funciones, abandonando a las niñas sin ningún tipo de apoyo y seguro”.
En este momento, 24 mil niñas ya han sido vacunadas, y según los demandantes, muchas de estas mujeres se vieron obligadas a aceptar la vacuna. Los padres no tenían ningún tipo de información y pensaban que las vacunas no afectarían a la fertilidad de sus hijas. Los demandantes señalan:
Hay noticias alarmantes de que en Australia una niña de 16 años se encuentra en la fase de menopausia, donde un médico ha indicado que la vacuna Gardasil ® es la única causa probable de este raro accidenteEnlace al artículo.
Dado que la demanda fue presentada para obtener más información sobre la situación, otros casos similares al de Australia han salido a la luz. The Sunday Telegraph ha publicado otro artículo que hace referencia a otro aparecido en el British Medical Journal, de que una niña de 16 años, previamente sana, presenta menopausia prematura, lo cual puede estar relacionado con la vacuna Gardasil ®.
Según The Telegraph, el Dr. Ward dijo a la prensa que la fertilidad de la mujer debe ser protegida a toda costa. La Sra. Botha se ha hecho eco de las palabras del Dr. Ward. Ha subrayado en numerosas ocasiones que la vacunación de las niñas en la menarquia, el inicio de la menstruación, es el período de reproducción más frágil en la vida de la mujer:
Como los niveles de hormonas femeninas, estrógenos y progesterona, disminuyen durante la fase premenstrual, en el cuerpo de la mujer se produce un proceso de liberación del revestimiento uterino en el acto de la menstruación. La disminución de hormonas en realidad afecta a los niveles de energía de la mujer y a sus emociones. El sistema inmune está más comprometido, lo que se traduce en un sistema de defensa con cierta debilidad para combatir las infecciones y toxinas extrañas”.
No hay indicios de que ninguna de las cuestiones cruciales señaladas anteriormente fueran consideradas por ninguna de las organizaciones que participaron en los ensayos de vacunación. Muchas de las vacunadas eran niñas que ni siquiera habían llegado a la pubertad, y no hay forma de saber si la vacuna ha afectado a su fertilidad.
Conclusión
Tres mujeres de la India han llamado la atención al mundo sobre los procedimientos poco éticos que llevan a cabo las Compañías Farmacéuticas, la Fundación Gates y los Gobiernos. El Tribunal Supremo de la India debe ser considerado al escuchar por lo menos su caso. Lo que estamos presenciando es algo histórico. Es raro que personas corrientes que buscan justicia para proteger a inocentes tengan la oportunidad de ser escuchados por un Tribunal Supremo.
El resto de la comunidad mundial debe apoyar a estas valientes mujeres. Esto podría sentar un precedente mundial, y que, en mi opinión, se pongan fin a los experimentos médicos sobre personas mal informadas o con desconocimiento. A la espera del resultado de esta audiencia, hay varios preguntas importantes que podemos hacernos: ¿Cómo es posible que se vacune a 24.000 niñas para realizar un ensayo sin dar información sobre los posibles efectos adversos o no se realice un seguimiento posterior? ¿Cómo pudo la organización PATH justificar sus acciones cuando se supo que no se había dado un consentimiento informado?… Creo que es hora de que las organizaciones den una detallada explicación pública.
Christina England fue acusada del Síndorme de Munchausen por poder (MSMP) y es una periodista de investigación de American Chronicle y The Weekly Blitz. Su desgarradora experiencia le ha llevado sin descanso a la búsqueda de una correlación entre los diagnósticos del síndrome de muerte súbita del lactante, síndrome del bebé maltratado y el síndrome de Munchausen por poder, intentando ayudar a los padres que cumplen prisión por presuntos malos tratos. Con muchos médicos siguiendo esta investigación, la verdad está descollando. Christina es autora de una larga lista de artículos sobre el tema de errores de diagnóstico o lesiones producidas por vacunas.
Este artículo apareció por primera vez en GeenMedInfo.
Traducción: noticias de abajo
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